Jordy Micheli
Al segundo trimestre de eta año de 2025 se anunció entrada récord de Inversión Extranjera Directa (IED) en México, con poco más de 34 mil millones de Dls. Los récords en economía son parte de la narrativa política, comprensiblemente. Pero lo importante es la consistencia de los procesos, y aunque este trimestre no hubiese habido una marca rota, en materia de IED lo que ha sucedido en México desde el inicio de la 4T es significativo.
El monto acumulado que recibió México durante el sexenio de AMLO fue 4.2 % menor a lo que se acumuló durante el sexenio precedente de EPN. Durante el primer sexenio de la 4T se vivió la crisis económica histórica de la pandemia…durante el sexenio de Peña la liberalización económica vivó la fiesta de la privatización energética. A pesar de esta yuxtaposición, la diferencia entre sexenios en la captación de IED fue mínima. Y en el segundo piso, 2025 va en camino ascendente en plena tormenta neoproteccionista que va a provocar, según el FMI, que la economía mundial crezca menos:
“Se proyecta que el crecimiento mundial se desacelere del 3,3% en 2024 al 3,2% en 2025 y al 3,1% en 2026, mientras que las economías avanzadas crecerán alrededor del 1,5% y las economías de mercados emergentes y en desarrollo lo harán hasta poco más del 4%” https://www.imf.org/es/Publications/WEO/Issues/2025/10/14/world-economic-outlook-october-2025#:~:text=Se%20proyecta%20que%20el%20crecimiento,hasta%20poco%20m%C3%A1s%20del%204%25.
Este aumento para México contrasta con el descenso de la IED hacia el país de Trump, en donde la inversión captada en el primer trimestre de 2025 fue la más reducida desde el año de 2022. Digamos que, en el segundo piso del otro lado, no se podido anunciar récord alguno. En general, la IED que se dirige hacia los Estados Unidos lleva bajando sostenidamente desde 2021 hasta 2024, y 2025 no da señales de revertir esa tendencia https://www.bea.gov/data/intl-trade-investment/new-foreign-direct-investment-united-states
¿Cuál es la consistencia del proceso? La integración de la estructura productiva de México en la globalización, tanto durante el neoliberalismo como durante el naciente modelo desarrollista, de modo que la naciente política industrial en México también forma parte de la globalización en una relación gravitatoria mutua similar al famoso problema de los tres cuerpos. Hoy el Plan México atrae inversión, Trump la repele y China, que sobre todo nos vende pero estratégicamente invierte, es el tercer cuerpo de este sistema que como en la Física, tiene trayectorias de difícil previsión.
¿Cuál es el campo gravitatorio que genera la 4T en la globalización? El desarrollo de zonas metropolitanas, en un marco de mayor poder adquisitivo, atrae inversión extranjera en servicios, sector en el cual está descansando el dinamismo de la globalización; los incentivos de los Polos del Bienestar atraen inversión en manufactura; la transición energética atrae inversión de empresas internacionales jóvenes.
Además, la confianza acumulada -que es algo menos volátil que la famosa prima de riesgo- se puede medir en la reinversión de las empresas extranjeras: 84.4% de la inversión acumulada este año se origina en la reinversión de utilidades. Agréguese que la naciente fortaleza institucional de las dos empresas públicas energéticas es palanca para poder construir alianzas productivas con entes privados, en vez de, como antaño, usarlas como palancas para donarles mercados a los privados.
¿Hay contradicción entre una política industrial y la integración productiva a la globalización?. Es interesante que los hechos muestren que la globalización y la política de desarrollo se han atraído en México en vez de repelerse y aporten una evidencia internacional de una vieja postura de economistas del desarrollo que han comprendido que las políticas industriales -o productivas- son la suma de medidas que se toman desde el gobierno para la disminución de costos de emprendedores productivos privados.
Escoger cuáles costos (de producción, logística, capacitación, tecnología, energía, fiscales, etc.) a qué sectores productivos, con qué mecanismos, por cuánto tiempo y, sobre todo, cómo monitorear resultados y ajustar y consensuar políticas, es, dicho de modo sintético, una política industrial. Conceptos orientadores como soberanía, bienestar, equidad, etc., son importantes porque definen la ideología del gobierno y su vínculo con la sociedad, pero en sí mismos no son políticas.
Las empresas internacionales son fuente de dinamismo tecnológico y laboral, y poderlas integrar a un modelo nacional de desarrollo es cualitativamente la diferencia entre el ayer y el hoy. Lo que es consistente es que, desde inicios de siglo, México ha ha participado en promedio con el 2.3% de la IED recibida a nivel mundial y ello lo sitúa en el lugar 12 entre los países inmersos en la globalización. No es posible eludir el contexto: la IED mundial cayó 11% en 2024, y para 2025 no hay ningún escenario positivo https://unctad.org/system/files/official-document/wir2025_overview_en.pdf

